Bajé peso las primeras semanas de dieta pero me he estancado

Bajé peso las primeras semanas de dieta pero me he estancado
04/10/2016 Andrea Higuera

Bajé peso las primeras semanas de dieta pero me he estancado

bajar peso

A menudo, al iniciar una dieta para adelgazar, comenzamos perdiendo peso de forma rápida, sin embargo, conforme van pasando las semanas la velocidad de pérdida se reduce. Este hecho se debe a distintas causas y puede desmotivarnos, pero no debemos rendirnos.

La primera semana

Como hemos mencionado, al principio de la dieta observamos cómo la reducción de peso se produce de manera notable, esto puede ser favorable porque nos motiva para continuar, pero debemos comprender de dónde procede ese peso que perdemos.

Durante la primera semana de déficit calórico el cuerpo comienza a consumir los depósitos energéticos del organismo, especialmente los depósitos de glucógeno muscular y hepático. Si tenemos en cuenta que cada gramo de glucógeno arrastra consigo 3 gramos de agua, podemos deducir que un porcentaje muy alto del peso perdido proviene del agua.

¿Qué ocurre en las siguientes semanas?

Conforme el organismo se va adaptando al déficit calórico, la pérdida de agua se reduce, en este momento es cuando comenzamos a lidiar con la grasa, que por desgracia es más difícil de disminuir. Esto significa que debemos reducir la ingesta de calorías o aumentar el gasto de las mismas para conseguir bajar el mismo peso que al comienzo de la dieta, pero ahora consumiendo los depósitos grasos.

Además, hay que tener en cuenta que el cuerpo al adaptarse a una menor ingesta, disminuye también sus necesidades como método de supervivencia, lo que se traduce en una reducción de la tasa metabólica basal. Por tanto, cuanto más bajamos de peso, menos calorías necesitamos para mantener el nuevo peso corporal.

¿Y ahora qué hacemos?

En primer lugar NO RENDIRNOS, debemos continuar cuidando nuestra alimentación tanto si queremos seguir perdiendo peso como si queremos mantener el peso perdido. También debemos continuar con el ejercicio físico, aunque sería interesante variar nuestra rutina y su intensidad ya que al igual que ocurre con la comida, el cuerpo se acostumbra al ejercicio.

Tampoco debemos obsesionarnos con la báscula, sino centrarnos más bien en la reducción de volumen. La grasa tiene una menor densidad que el músculo, por lo que un plan de adelgazamiento correcto en el que el objetivo sea eliminar el exceso de grasa corporal mostrará resultados más lentamente que una dieta rápida en la que se consuman las reservas proteicas.

Y por último tener paciencia y optimismo, aunque a veces pueda parecer muy duro hay que recordar que todo esfuerzo tiene su recompensa, así que ¡ánimo!

Artículo escrito por Lourdes González

Comments (0)

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.