Cinco errores nutricionales que probablemente cometas en el desyuno

Cinco errores nutricionales que probablemente cometas en el desyuno
22/01/2018 Cristina García Lomas

Cinco errores nutricionales que probablemente cometas en el desyuno

Seguro que has escuchado alguna vez que el desayuno es la comida más importante del día ¿verdad? Cuando nos levantamos los niveles de azúcar en sangre son más bajos y dado que nuestro cerebro se alimenta principalmente de glucosa, es el momento de proporcionarle energía para arrancar a tope el día, pero no siempre lo que ingerimos es lo más saludable para recargar las pilas. A continuación te exponemos 5 errores que probablemente estés cometiendo en tu desayuno.

Saltarte el desayuno

A día de hoy hay estudios contradictorios sobre si no desayunar está directamente asociado a desarrollar sobrepeso u obesidad, sin embargo lo que sí está demostrado es que desayunar te ayuda a sobrellevar el día con más energía y rendir más, además de reducir el hambre hasta la hora de la comida. Por lo que si eres una persona que necesita estar concentrada o que tu trabajo requiera una actividad física intensa, no te lo deberías saltar.

No incorporar proteínas

Grave error sobre todo si estás siguiendo una dieta para perder peso. Es muy común prescindir de la proteína en el desayuno, cuando esta nos mantiene saciado durante mucho más tiempo. Algunos alimentos ricos en proteínas recomendables en tu desayuno son los lácteos desnatados, huevos, fiambres de pavo, frutos secos crudos y sin sal, etc. Verás que si combinas tu desayuno con algo de proteína llegas con menos hambre a la comida.

Ingerir zumos comerciales

Como siempre os comentamos en las consultas, es mejor consumir las piezas de fruta enteras, y a ser posibles con piel que en zumo. Partiendo de la base que el zumo sea natural, la fruta entera proporciona mucha más fibra si la tomas con la piel, además de generar más sensación de saciedad. Si ya hablamos de zumos comerciales, con ellos estarás ingiriendo una cantidad importante de azúcar semejante a la que contienen algunos refrescos azucarados además, de no estar aportando las vitaminas y fibra que contienen las frutas con las que están hechas el zumo.

Abuso de productos industriales

Cereales de desayuno, galletas, magdalenas, son incontables los productos “típicos de desayuno” que además de tener escaso valor nutricional, nos aportan muchísimas calorías, azúcares simples, aditivos y grasas trans, tan relacionados con el famoso sobrepeso y a las enfermedades cardiovasculares. Si un día no te puedes resistir al dulce, te recomendamos que lo que comas sea casero, sabrás perfectamente los ingredientes que lo componen.

Consumir poca fibra

Este punto está completamente relacionado con los anteriores. Vivimos en una sociedad en la que no tenemos tiempo para nada y por comer algo, escoges cualquier producto del supermercado repleto de azúcares simples y harinas refinadas. Te damos un consejo, adelanta un poco el despertador y disfruta del desayuno, unas tostadas de centeno integral, verduras, frutas y frutos secos, serán tus mejores aliados para ir mejor al baño y mantener la saciedad durante más tiempo.

¡Recuerda! Lo ideal es consumir como base un cereal integral, más una pieza de fruta entera y un lácteo, y si además puedes combinarlo con algo más de proteína magra o vegetal, y una grasa saludable como el aceite de oliva o unos trocitos de aguacate. ¡Tendrás un desayuno 10!

Rocío López Puertas