Cocinar en familia. Cuando tú estás a dieta y tu familia no

Cocinar en familia. Cuando tú estás a dieta y tu familia no
30/06/2016 Andrea Higuera

Cocinar en familia. Cuando tú estás a dieta y tu familia no.

dieta en familia

Sabemos que tu entorno a veces puede suponer un hándicap para seguir la dieta. Es el caso de cuando tú sigues un régimen alimentario y el resto de la familia no. Sí, puede resultar un desafío. ¿Qué hacer en estos casos? Te damos una serie de consejos y recomendaciones para que sepas superar las barreras que puedes encontrarte en el camino hacia un estilo de vida más saludable.

Por un lado, el apoyo de las personas que te rodean es muy importante y por otro lado, mantenerte firme es la clave para lograr tus objetivos.

1. Cocina de forma saludable para todos, evita a toda costa cocinar platos diferentes cada día para cada miembro de la familia. Sigue las recetas de la app de Nutrigen, así te aseguras de que el resto de la familia también come de forma sana y equilibrada.

2. Si a tu familia le gusta mucho algunos alimentos poco recomendados como el dulce, pacta con ellos que puedan comprarlos 1 ó 2 veces a la semana, pero no tenerlos guardados en casa, así evitas tentaciones.

3. En primer lugar, deshazte de todas las tentaciones de comida que haya en casa o cámbialas a un sitio no visible. Es mejor no tenerlas, si no lo ves no te incita a comerlo.

4. Haced las comidas todos juntos, conversando tranquilamente en vez de estar viendo la televisión.

5. Utiliza una vajilla o un plato más pequeño que el resto de la familia para reducir las raciones que te sirves. No limites la cantidad a tus hijos si están en época de crecimiento o si practican mucho ejercicio físico, deben ingerir todas las calorías que necesitan. Pueden comer el mismo menú equilibrado y variado que tú con cantidades mayores.

6. Cuidado con los postres, suelen ser la mayor perdición, elige preferentemente fruta natural.

7. Dejando aparte de la dieta para adelgazar, una dieta baja en azúcar, en sal o en colesterol siempre vendrá bien para toda la familia.

8. Mentaliza a los demás que ponerte a dieta no es un sacrificio ni para ti ni para ellos, sino un beneficio para todos, un cambio hacia unos hábitos alimentarios mejores. Tu conducta se convertirá en un modelo a seguir, sobre todo para los más pequeños. Es una oportunidad perfecta para inculcarles una correcta educación nutricional.

9. Conversa con las personas que te rodean por qué ese cambio es importante para ti y pídeles que te apoyen y de ayuden, sin exigirles que ellos también hagan los cambios.

10. Motívate y apóyate en alguna amiga que también haya decidido comenzar un estilo de vida más saludable, comed juntas de vez en cuando, salir a hacer algo de ejercicio físico o apuntaos a clases deportivas.

No será fácil, pero tienes que mantenerte firme y liderar el cambio que te has propuesto: comer de forma saludable para sentirte mejor.

Adopta una posición proactiva, no tires la toalla por pensar en lo difícil que es todo y lo poco que te ayudan. ¡Ánimo que tú puedes!

Artículo escrito por Andrea Higuera

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