El incremento de la obesidad infantil y adolescente condena a nuestros jóvenes a una menor esperanza de vida

El incremento de la obesidad infantil y adolescente condena a nuestros jóvenes a una menor esperanza de vida
04/11/2016 Andrea Higuera

El incremento de la obesidad infantil y adolescente condena a nuestros jóvenes a una menor esperanza de vida

obesidad infantil

La Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad y de las enfermedades metabólicas (SECO), en colaboración con otras ocho sociedades nacionales relacionadas con el diagnóstico, manejo y tratamiento de la obesidad en niños y adolescentes, presentaron en Madrid un estudio pionero sobre la obesidad infantil en nuestro país titulado “Initial approach to childhood obesity in Spain”El estudio tiene como objetivo analizar los posibles tratamientos ante la incidencia de la obesidad infantil en Europa, y España en particular, que en los últimos años ha aumentado de manera alarmante.

El estudio se ha centrado en niños y adolescentes con edades comprendidas entre los 6 y los 18 años. El equipo de trabajo encabezado por el Dr. Ramón Vilallonga ha contado con la participación de 60 expertos en la materia siguiendo el método Delphi de elaboración y medición de encuestas para determinar el estado actual de la cirugía de la obesidad en esta franja de población.

El Dr. Juan Carlos Ruiz de Adana, presidente de la SECO; el Dr. Felipe de la Cruz Vigo, Profesor de cirugía de la Universidad Complutense de Madrid y Presidente de la Fundación SECO; el Dr. Ramón Vilallonga, doctor en Medicina y Cirugía y especialista en Cirugía general y Digestiva (dedicación preferente a la cirugía endocrino-metabólica y bariátrica); el Dr. José Manuel Moreno Villares, doctor en Medicina y Cirugía y especialista en Pediatría, y el Dr. Diego Yeste  doctor en Medicina y Cirugía y especialista en Pediatría y Endocrinología, Metabolismo y Nutrición, han dado a conocer las principales conclusiones de este trabajo.

El Dr. Ruiz de Adana ha declarado que “desde la SECO velamos también por los niños y adolescentes que sufren esta patología. Si la cirugía es el mejor tratamiento posible porque el caso lo requiere, trabajamos por proporcionar la ayuda adecuada, incluyendo la atención de un equipo multidisciplinar.”

Conclusiones del estudio: 

– La edad no debe ser un condicionante para realizar una intervención quirúrgica si se cumplen los criterios de selección y el caso reviste de la suficiente gravedad.

– La cirugía de la obesidad podría desempeñar un papel importante en el tratamiento de adolescentes con obesidad severa. Sin embargo, existen indicaciones específicas para la cirugía de la obesidad actualmente en España.

– Los resultados del estudio evidencian la preocupación significativa entre todas las sociedades con respecto a la obesidad infantil y entre los adolescentes.

– Existe un fuerte consenso en la necesidad de implementar un tratamiento médico, las recomendaciones dietéticas, los factores ambientales y sociales, y las metas para adolescentes con obesidad.

– La cirugía parece tener un rol relevante en el manejo de estos pacientes por su seguridad y eficacia pero su empleo debe estar vinculado a centros acreditados y con experiencia.

– Se evidenció también que la derivación biliopancreática fue rechazada como un tratamiento primario.

– La evaluación psiquiátrica / psicológica debe ser obligatoria en el preoperatorio.

– Los criterios de inclusión aceptados fueron similares a las de los adultos con la excepción de la cirugía en aquellos con un índice de masa corporal <40 Kg/m2.

Este estudio nacional pionero servirá para desarrollar herramientas de mejor colaboración entre profesionales en nuestro país y nuevos estudios o documentos de consenso entre los especialistas.

El estudio también pretende concienciar y reconocer el problema que entraña esta enfermedad metabólica y que en edades tempranas requiere de un diagnóstico con unas exigencias específicas. Durante el estudio se analizaron las diferentes etapas del preoperatorio, del tratamiento médico y quirúrgico y se analizaron la conductas a seguir para una buena gestión de la obesidad infantil en nuestro País.

Las cifras:

En España, la obesidad ha aumentado del 7,4% al 17,0% en los últimos 25 años. Actualmente un 23% de la sociedad adulta española es obesa y un 38% sufre sobrepeso. En niños y adolescentes el porcentaje sería de 25% (sobrepeso) y 15% (obesos). Es decir, “de cada 10 niños y adolescentes de 2 a 17 años, 2 tienen sobrepeso y 1 obesidad”. Si atendemos a la obesidad mórbida, un 1,2% de la sociedad sufre esta patología (0,6% son hombres y el 1,8% mujeres) y se estima que este porcentaje podría mantenerse a estos niveles en los próximos años. Se considera obesidad grave cuando el Índice de Masa Corporal (IMC=peso en kilos dividido por talla en metros al cuadrado), es mayor de 35. El IMC idóneo, independientemente del sexo, sería entre 20 y 25 (en los niños se mide con otros parámetros –percentiles–).

Los riesgos de la obesidad en niños y adolescentes:

En relación a los riegos que la obesidad entraña para los niños, el Dr. Yeste asegura que “la obesidad infantil se relaciona con la del adulto ya que las alteraciones psicológicas y médicas que se manifiestan durante la infancia repercutirán en el adulto”. La importancia de dichas alteraciones radica en que inciden sobre los procesos madurativos a nivel físico, psicológico y social de unos individuos que se encuentran en pleno proceso de desarrollo. En el niño obeso están descritas las mismas comorbilidades que en el adulto: esteatosis hepática, síndrome metabólico, resistencia insulínica, dislipemia, diabetes tipo 2 o apneas del sueño y otras más propias de la infancia como el pseudo-tumor cerebral o la enfermedad de Blount. Las comorbilidades con mayor impacto en la infancia son las que inciden sobre el desarrollo psicomotor y afectivo. La obesidad influye negativamente sobre la movilidad. A ello se suman las comorbilidades ortopédicas, la disminución de la resistencia cardiovascular o el empeoramiento de las afecciones respiratorias. Se asocia también a problemas de autoestima, depresión y trastornos de conducta. “Todo ello dificulta la maduración afectiva y la integración en los ámbitos deportivos y sociales propios de la infancia” añade el  Dr. Moreno Villares.

“Tipos” de obesidad:

El manejo adecuado de esta patología dependerá del tipo de obesidad de la que se trate. “Desde un punto de vista fisiológico, la obesidad se clasifica en varios grupos: exógena, secundaria, sindrómica y monogénicas, ha señalado el doctor Dr. Vilallonga, encargado de dirigir este estudio.

La obesidad exógena o simple representa más del 95% de las causas de obesidad y se basa en el desequilibrio entre la ingesta calórica y el gasto energético. La obesidad secundaria: se debe y / o está asociada con causas orgánicas, tales como enfermedades endocrinas, neurológica, psiquiátricas, las que afectan a la movilidad, o iatrogénicas. La obesidad sindrómica se asocia a diversos síndromes dismorfológicos en los que se puede observar mayor o menor grado de obesidad. Por último, las obesidades monogénicas de las que se conocen actualmente más de 20 enfermedades y que precisamente tienen como característica principal el desarrollo muy precoz de obesidad en la infancia, la tendencia a la obesidad mórbida y en algunos casos la asociación a alteraciones endocrinológicas (mutación de genes…).

Las causas: 

Las causas de este incremento derivan de factores externos como, cambios sociales, estilos de vida, conductas familiares y malos hábitos alimentarios. Respecto al incremento de la denominada comida “basura” y la reciente polémica con las bebidas azucaradas, el Dr. Vilallonga aclara que “es el consumidor final el que decide lo que consume por lo que los padres o tutores tienen un papel relevante para guiar la alimentación de los menores”.

La prevención y tratamiento:

Durante el evento se han abordado además temas de prevención como “hábitos dietéticos saludables, higiene personal en las escuelas desde un punto de vista de las comidas, actividad física regular y evitar el sedentarismo”, han sido algunos consejos aportados por el Dr. Moreno Villares.

Todos expertos presentes en el acto han recomendado revisiones periódicas de los niños con el pediatra quien debe diagnosticar y poner pautas de tratamiento a la obesidad del niño/niña afectado. Posteriormente se debe acudir a un endocrinólogo pediatra para su valoración y tratamiento con la eventual intervención quirúrgica si se requiere, como ha señalado el Dr. Yeste.

El estudio del niños o adolescente pasa por una valoración exhaustiva de su entorno, de su salud y de las enfermedades asociadas. Entran entonces en un proceso para mejorar su salud y disminuir de peso que puede estar mejor o peor coordinado según los centros y lugares.

Sin embargo, el tratamiento se basa en la dieta, el ejercicio, cambios conductuales, apoyo psicológico al niño y la familia. El papel del tratamiento médico es limitado así como el endoscópico y cabe destacar que en los casos seleccionados y en los que el proceso de selección y acompañamiento ha sido efectivo, se puede plantear una cirugía de la obesidad que es muy segura con un seguimiento simple sin condicionar la futura vida del niño o adolescente. El doctor Felipe de la Cruz ha defendido “el efecto beneficioso de la cirugía bariátrica sobre la salud general y la calidad de vida de los adolescentes”.

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