Falsos mitos sobre el alcohol

Falsos mitos sobre el alcohol
10/12/2015 Carlos Alonso

Falsos mitos del alcohol

A menudo, escuchamos muchos mitos sobre este tipo de bebidas que normalmente no son ciertos, desde Nutrigen queremos resolver tus dudas sobre ciertas habladurías populares y ampliar tu información sobre el tipo de bebidas más consumidas en estas fechas así como su graduación alcohólica, calorías, composición, consumo adecuado, etc.

Falsos mitos sobre el alcohol.

1. Un café cargado o un baño ayudan a ponerse sobrio

Realidad: Ni el café ni un baño aceleran su eliminación. Éste se elimina de la sangre a razón de un 1 vaso de vino por hora (alrededor de 10-15g de alcohol/hora), considerando como referencia un hombre de 80 kg. Las mujeres, al tener menor contextura física, agua y más grasa corporal tardan más en metabolizar cada trago o vaso de alcohol.

2-Las bebidas suaves como el vino y la cerveza emborrachan menos

Realidad: Los efectos del alcohol son los mismos con todas las bebidas. El impacto en el cuerpo del individuo depende siempre de la graduación alcohólica de cada bebida y de la cantidad que se ingiera. Además de muchos otros factores, como por ejemplo: si se trata de un hombre o de una mujer, el contexto donde se consume, las expectativas, el estado de ánimo, el peso corporal, la presencia de otras drogas o enfermedades preexistentes, etc.

3-El alcohol facilita el diálogo.

Realidad: Las personas suelen sentirse más relajadas cuando se consume. Sin embargo, cuanto más alcohol se ingiere, disminuye la capacidad para expresarse y se pierde la orientación y la claridad de los pensamientos, dificultando una buena comunicación con los demás.

4-Beber sólo los fines de semana no hace daño.

Realidad: El daño que puede provocar no depende del día de la semana en el que se ingiere, sino principalmente de la manera de consumirlo, como la cantidad, la frecuencia y la velocidad de la ingesta. El consumo agudo de alcohol (las típicas ‘borracheras’ de fin de semana) está relacionado con multitud de enfermedades hepáticas, renales, cardíacas, pancreáticas, etc. El consumo moderado de alcohol (2 copas de vino para hombres y 1 para mujeres) con las comidas es la manera saludable de tomarlo.

5-La bebida alegra, estimula.

Realidad: Es posible que la persona se desinhiba, pero NO es un estimulante. De hecho, es un supresor del sistema nervioso central. Esta idea está basada en la asociación errónea que se hace entre el consumo de alcohol y diversión.

6- Hay gente que sabe beber y no se emborracha, aún después de varias copas.

Realidad: De ser así, significa que se ha desarrollado “tolerancia”, lo cual es más grave ya que el cuerpo deja de avisar sobre los efectos perjudiciales del alcohol en la salud de la persona.

7-Todo el alcohol ingerido se elimina a través de la orina y el sudor.

Realidad: Sólo un porcentaje muy pequeño (<10%) se elimina de esta manera. El resto se metaboliza por el hígado y se convierte en calorías y glucosa (azúcar).

8- El alcohol facilita las relaciones sexuales

Realidad: Las personas pueden sentirse desinhibidas con algo de alcohol, pero por ser un depresor del sistema nervioso central, su consumo puede inhibir la respuesta sexual. Además, aumenta el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (como el VIH), embarazos no planificados o prácticas sexuales no saludables.

 

Cynthia Morillas y Laura Nadador

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