Fructosa y niveles de colesterol

Fructosa y niveles de colesterol
30/03/2016 Andrea Higuera

Un alto consumo de fructosa eleva la síntesis de colesterol

El consumo de azúcares simples en la sociedad actual  ha aumentado tan bruscamente que países como Estados Unidos llegan a tomar un 20% de las calorías totales diarias a partir de éstos, cuando las recomendaciones son de menos de un 10%. Esto ha hecho que, desde hace años se hayan llevado a cabo estudios, tanto en humanos como en roedores, para descubrir si un elevado consumo de fructosa tiene efectos negativos para la salud, como por ejemplo, un aumento en la síntesis de colesterol.

Existe suficiente evidencia de estudios científicos para afirmar que dietas que contienen igual o más de un 20% de las calorías en forma de fructosa, producen cambios en el metabolismo lipídico, pudiendo causar hipercolesterolemia.

refrescos

Sin embargo, se necesitan más estudios por varios motivos:

  • La mayoría de estos estudios en humanos, han destacado solo en la población con hiperinsulinemia o algún tipo de diabetes. En la población normal no se han visto resultados demasiado llamativos.
  • El número de sujetos que se someten a estos estudios es muy bajo.
  • Para llegar a conclusiones más determinantes, ya que las hasta ahora obtenidas se han visto en periodos cortos de tiempo (5 semanas máximo), sería necesario evaluar si el aumento de colesterol se agrava con el consumo de fructosa en periodos más prolongados.
  • Existen muchos estudios contradictorios, algunos que dicen que un consumo de fructosa que suponga entre el 25 y el 50% de la energía de la dieta no tiene efectos adversos a largo plazo respecto a metabolismo lipídico.
  • Sería conveniente ver la dosis exacta de fructosa al día que causa estos problemas.
  • Además, la dosis de fructosa usada en la mayoría de los estudios es mucho mayor que las que se encuentran en una dieta normal. Hay que señalar que el consumo de fructosa pura de los estudios no necesariamente refleja la realidad.

Por otro lado hay que diferenciar las fuentes de las que provenga la fructosa. Este azúcar está presente de forma natural en alimentos como frutas, frutos secos, etc., que además, contienen otros nutrientes, lo cual en la totalidad de la dieta equilibrada podría tener efectos que interaccionen con los efectos esperados de la fructosa, contrarrestándolos en cuando a colesterol. También habría que tener en cuenta la edad, la actividad física, el sexo y  el estado de salud para poder llegar a una buena conclusión de los efectos.

En la sociedad actual, el aumento de la ingesta de fructosa va acompañado de una ingesta mayor de grasa y cereales refinados desde 1970. Hay datos que sugieren que un estilo de vida sedentario, un exceso de energía y comida rápida, exceso de grasa saturada, azúcar etc., todo ello ha contribuido a unas tasas mayores de obesidad y diabetes tipo 2.

Con todo ello, debemos saber, que hoy en día la ingesta de fructosa no es peligrosa por el consumo de fruta, sino que proviene sobre todo del consumo de productos procesados y bebidas azucaradas. En un metaanálisis se vio que la ingesta de >100g/día de fructosa aumentaba los niveles de LDL (11.6mg/dL) y colesterol total (13mg/dL) en dietas isoclóricas. En otro estudio se vio que el consumo de bebidas azucaradas con fructosa y jarabe de maíz de alta fructosa durante 2 semanas constituyento un 25% de la ingesta calórica, incrementaba los niveles séricos de triglicéridos y LDL.

Artículo escrito por Laura Nadador

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