Mi madre se ha comprado una crema adelgazante ¿Estas cremas funcionan?

Mi madre se ha comprado una crema adelgazante ¿Estas cremas funcionan?
10/03/2017 Andrea Higuera

Mi madre se ha comprado una crema adelgazante ¿Estas cremas funcionan?

Pasada la pubertad, la mayoría de mujeres sufren cambios en su cuerpo. Comienza a acumularse la grasa localizada y aparece la celulitis. La causa: control de los adipocitos. Estas células se encargan de almacenar grasa corporal para que, en momentos de déficit, nuestro organismo pueda utilizar estas reservas de energía y seguir funcionando. Lo complicado está en saber cuánta grasa son capaces de acumular, porque actúan como sacos que se van llenando cuando cogemos peso y van ensanchando nuestra figura.

Muchas mujeres para intentar evitar esa acumulación de grasa localizada y la celulitis recurren a las cremas adelgazantes o reductoras como solución, pero… ¿Son realmente efectivas? La respuesta puede ser muy variada.

Lo primero de todo es que es importante saber que estas cremas pueden tener efectos siempre y cuando, además de su uso, se lleve un estilo de vida saludable, una alimentación sana y equilibrada y se practique ejercicio físico de forma habitual. Si no, el uso de estas cremas no servirá de nada.

Las cremas adelgazantes funcionan de dos maneras: dilatan los vasos sanguíneos y favorecen el drenaje y la lipólisis (destrucción de la grasa), es decir, que la grasa abandone los adipocitos. Para ello, estas cremas deben contener activos que penetren en la piel y destruyan la grasa. Uno de ellos, el más probado y demostrado científicamente, es la cafeína. No estamos hablando de la cafeína que hay en el café, en el té o en los refrescos, sino de una versión cosmetológica.

Sin embargo, aunque estas cremas mejoran la calidad de la piel, porque impiden la deshidratación de los estratos cutáneos más superficiales y también favorecen la lipolisis, si la grasa se concentra en las capas más profundas de la piel, es más complicado llegar a ellas y surtir efecto.

Además, la razón por la que estas cremas reductoras no funcionan tan fácilmente por sí solas es simple: la pérdida de grasa ocurre dentro del cuerpo. Tú cuerpo necesita quemar más calorías de las que consume para poder crear un déficit de calorías que provoquen la pérdida de peso.

Conclusión

El mejor remedio para combatir el exceso de grasa o la aparición de celulitis, es el ejercicio físico y una correcta alimentación.

Si se llevan a cabo estas dos pautas, el objetivo de las cremas es más fácil de conseguir, pero mediante el uso único de estos productos no se obtendrá ni una reducción de peso ni la desaparición de la celulitis.

Si te aplicas estos productos pero luego te quedas sentada en el sofá, habrás tirado el dinero a la basura, ya que estos cosméticos no son nada baratos.

Una dieta saludable y una buena actividad física es la solución más económica y más eficaz para conseguir nuestros deseos.