La alimentación sostenible, eje de la nueva pirámide de la dieta mediterránea

La alimentación sostenible, eje de la nueva pirámide de la dieta mediterránea
13/07/2016 Andrea Higuera

La alimentación sostenible, eje de la nueva pirámide de la dieta mediterránea

pirámide alimentaria

La nueva propuesta de pirámide de dieta mediterránea no solo recomienda la frecuencia y el tipo de alimentos para una alimentación equilibrada, sino que incide en hacerlo de forma sostenible con el medioambiente. Consumir productos locales de temporada o elegir los métodos de producción respetuosos con la naturaleza son algunos de los consejos.

Esta pirámide nutricional ha sido presentada, como propuesta, en la primera Cumbre de la Dieta Mediterránea celebrada la semana pasada en Milán y organizada por la Fundación Internacional de la Dieta Mediterránea (IFMED, por sus siglas en inglés).

El presidente de IFMED, el investigador Lluis Serra, en una entrevista con EFESalud, ha adelantando que la principal novedad de esta pirámide son los gráficos que representan la importancia de acceder a productos locales, de valorar los sistemas respetuosos de producción agrícola, ganadera y pesquera, de preservar las recetas tradicionales y evitar el impacto ambiental de la industria y los transportes.

“Elementos visuales que transportan al consumidor a reparar en los aspectos medioambientales de la alimentación y hacerle ver que no es solo comer pescado más de dos veces a la semana, sino ver qué tipo de pescado elegimos”, apunta el también catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

“Si el año pasado en España comimos 500.000 toneladas de panga, que procede de un río contaminado de Vietnam, no hemos entendido qué es la dieta mediterránea”, advierte.

“No se trata de poner pescado en nuestra mesa a cualquier precio -añade- sino de hacerlo de forma sostenible, razonada, teniendo en cuenta nuestra disponibilidad y nuestros recursos pesqueros”.

Además de las recomendaciones de alimentación sostenible, otra de las novedades de la nueva pirámide se refiere a las legumbres, cuyo consumo se recomienda a diario en lugar de semanal como hasta ahora.

“Así se incrementa el consumo de legumbres y se reduce el de proteínas animales, aumentando la sostenibilidad alimentaria y reduciendo el impacto medioambiental. Es un cambio importante para un alimento significativo cuando la FAO celebra en 2016 el año de las legumbres”.

En la base de la pirámide se encuentra el consumo de agua (6 vasos mínimo al día) e infusiones. El siguiente escalón está dedicado a los alimentos que deben formar parte de las dos comidas principales del día: aceite de oliva, frutas, verduras, hortalizas e hidratos de carbono como cereales, pan, pasta o arroz.

En el escalón de los alimentos que se deben tomar todos los días figuran lácteos (dos porciones preferiblemente bajas en grasa); legumbres, olivas, frutos secos, ajos, cebollas e hierbas para condimentar.

Varias veces a la semana se debe consumir pescado, mariscos y moluscos (al menos dos porciones), carne blanca como pollo, pavo… (dos porciones) y de dos a cuatro huevos. La carne roja se aconseja no tomar más de dos porciones a la semana y solo una porción de alimentos procesados, como embutidos.

En la cima de la pirámide se encuentran los dulces (helados, pasteles, caramelos…) cuyo consumo debe ser esporádico.

La pirámide, además, muestra gráficos de hábitos de vida saludables, como la actividad física regular, compartir mesa en un ambiente social y familiar y beber con moderación vino y otras bebidas alcohólicas fermentadas.

La primera cumbre mundial de la dieta mediterránea de Milán ha sido “histórica”, considera el investigador en nutrición Luis Serra quien destaca el apoyo recibido por los organismos de Naciones Unidas para revalorizar este modelo de alimentación en un momento en el que los países mediterráneos lo están abandonando.

“Aunque hay distintas velocidades, existe un movimiento global hacia una alimentación más occidental que está erosionando las tradiciones y hábitos alimentarios mediterráneos”, señala el experto.

“Pero al mismo tiempo -indica- existe un movimiento de revitalización, de señal de alerta, que empezó con el reconocimiento, por la UNESCO, de la dieta mediterránea como patrimonio inmaterial humanidad y que para fortalecer esa recuperación incide, no solo en su beneficio para la salud, sino en todos los aspectos de la producción y elaboración de los alimentos”.

Para Lluis Serra, “hoy por hoy la dieta mediterránea es el tipo de alimentación más valorada a nivel mundial y va a ser un motor en toda la producción agrícola. Hay que ser optimista de cara al futuro”.

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