Lavar algunos alimentos puede ser peligroso

Lavar algunos alimentos puede ser peligroso
31/03/2016 Andrea Higuera

¿Es bueno lavar todos los alimentos?

Dada la creencia de que los vegetales cada vez pueden tener más pesticidas se ha extendido el hábito de lavar todos los alimentos para eliminar sustancias tóxicas y así hacerlos más inocuos. Sin embargo, en algunos alimentos, esta práctica puede traer más prejuicios que beneficios. Dos ejemplos de alimentos comunes en nuestra dieta en los que no resulta conveniente esta costumbre son el pollo y el huevo.

Peligros de lavar el pollo crudo

La EFSA hizo esta advertencia tras descubrir que el 44% de las personas lavan el pollo crudo antes de cocinarlo, porque piensan que así va a tener menos bacterias patógenas o simplemente por costumbre.

El problema en este caso viene de que el pollo suele tener numerosas bacterias del tipo Campylobacter en su superficie. Al entrar en contacto con el agua muchas de estas bacterias se adhieren y se quedan posteriormente donde llegue el agua: manos, superficies, etc.

Si hay intoxicación, la mayoría de personas solo están enfermas durante unos días, pero puede ocasionar problemas a largo plazo como el síndrome de intestino irritado y el síndrome de Guillain-Barré, que ataca el sistema nervioso periférico. Incluso puede ocasionar la muerte, sobre todo en niños y personas de edad avanzada cuyo sistema inmune no es tan desarrollado.

Estas bacterias se inhibirían totalmente del pollo con un adecuado tratamiento térmico al ser cocinado. No obstante, una buena forma de prevenir problemas es siempre lavarse muy bien las manos antes y después de manipular alimentos.

 

pollo

Peligro de lavar el huevo

Lo mismo pasa con los huevos si los lavamos antes de meterlos en la nevera, ya que la cáscara que contiene el huevo, puede estar cubierta por bacterias como las nombradas anteriormente, y al ser una superficie porosa, estas bacterias pasarían al interior del huevo contaminando el alimento.

De esta forma, tampoco conviene que metamos el alimento en la nevera, sacarlo durante un tiempo a temperatura ambiente y volverlo a meter; ya que, por la temperatura, se condensaría el agua en la cáscara que haría que estas bacterias pasen al interior. Este es el motivo por el cual los huevos no se encuentran en refrigeración en los supermercados, para evitar esa condensación durante el viaje a casa hasta que los guardamos en nuestras neveras.

huevo

Artículo escrito por Marta Salas

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