Mantequilla o Margarina, ¿cuál es la mejor elección?

Hace ya tiempo que se abrió el debate sobre si es mejor la margarina que la mantequilla o viceversa. Podemos encontrarnos opiniones diversas, desde los que creen que la margarina es mejor, puesto que las grasas que contiene la mantequilla son grasas animales que son saturadas y, por tanto, con mayor riesgo cardiovascular y de elevadas cifras de colesterol, como los que creen y afirman lo contrario, es decir, que la margarina es peor, ya que está formada por grasas hidrogenadas, que serían mucho peor que las saturadas. De modo que es aquí donde surge dicha controversia.

Ambas, mantequilla como margarina han sido atacadas por su contenido y naturaleza de sus grasas. Sin embargo, aunque el consumo no debe ser habitual, tampoco se debe excluir completamente estos dos alimentos de nuestra dieta, y más importante es, por tanto, conocer mejor la composición de cada una de ellas y así ayudarnos a comprenderlo.

La margarina

Inicialmente, la margarina fue considerada como un producto saludable, tras responsabilizar a las grasas animales saturadas de muchos de los problemas cardiovasculares del momento.

La margarina se obtiene a partir de procesos de hidrogenación y transesterificación de aceites vegetales, donde la grasa líquida (a temperatura ambiente) se convierte en una grasa sólida (a temperatura ambiente). En este proceso, las grasas modifican su estructura, su forma, lo que hace que en nuestro organismo se comportan como moléculas que pueden ser perjudiciales para nuestra salud cardiovascular.

Por este motivo, la industria empezó a fabricar margarinas sin grasas hidrogenadas. Incluso las han convertido en alimentos funcionales añadiéndoles compuestos como los fitoesteroles para reducir los niveles de colesterol. Efectivamente, reducen estos niveles, pero no el riesgo cardiovascular, aspecto que es importante tener en cuenta.

La margarina es una fuente de vitaminas A y E. Además, se les sueñe añadir otras vitaminas o nutrientes como minerales, fibra o los fitoesteroles ya nombrados.

La mantequilla

La mantequilla se puede obtener a partir de la leche de diferentes especies animales, aunque la leche procedente de la vaca es la de mayor consumo. La mantequilla se obtiene por un proceso de batido de la nata de la leche.

Contiene un 15-20% de agua y un 80-85% de grasas. Es fuente de lípidos, vitaminas liposolubles A y D, y de colesterol.

Podemos diferenciar también las distintas mantequillas según su elaboración y composición, así pues, podemos encontrarnos mantequilla batida, mantequilla salada, mantequilla sin sal, mantequilla baja en calorías…

Las mantequillas fáciles de untar y las mantequillas bajas en grasa tienen la mitad de grasa que las tradicionales y su textura se logra añadiendo gelificantes y, normalmente, aromas y colorantes para parecerse a las mantequillas tradicionales.

Entonces, ¿es realmente la margarina la “hermana sana” de la mantequilla?

Lo primero que tenemos que saber es que la cantidad de grasa que contiene la mantequilla es prácticamente la misma que la que contiene la margarina. No obstante, también es importante diferenciar el contenido de ácidos grasos de cada una de ellas. La mantequilla es rica en ácidos grasos saturados, cuyo exceso puede aumentar los niveles de colesterol en sangre, mientras que la margarina puede contener grasas trans, que son incluso peor que las grasas saturadas y que tienen efectos muy negativos en la salud por su alto poder aterógenico.

Por tanto, es aquí donde nos planteamos ¿por qué se comercializa la margarina como más saludable que la mantequilla cuando el contenido de grasas de la primera es mucho más perjudicial que los de la segunda?

En la respuesta a esta pregunta es muy importante el etiquetado. Al decantarse por una margarina, hay que saber leer y fijarse bien en el etiquetado de la misma, y que no posea grasas hidrogenadas. En ese caso, comercializar la margarina como un producto más saludable no sería un error.

En definitiva, si tenemos que escoger entre una mantequilla y una margarina común, rica en grasas trans, la mejor opción sería la mantequilla, ahora bien, si tienes la opción de escoger entre una mantequilla y una margarina baja en grasas libre de trans, sería preferible escoger la margarina.

Sin embargo, en España, deberíamos abandonar el debate sobre qué sería mejor y, puesto que tenemos la suerte de disponer de él, utilizar el aceite de oliva virgen extra (una de las grasas más saludables del mundo), y que debe ser considerado como la grasa de referencia, junto con la de los frutos secos y los pescados azules.

Hacer un consumo equilibrado de ambos productos es la opción correcta, sin consumirlos habitualmente por su contenido elevado en grasa, pero sin restringirlos completamente de la dieta y, muy importante, utilizar y considerar el aceite de oliva como grasa de uso principal en la alimentación. (Pirámide de Alimentos).

Artículo escrito por Elena Barquín

Comments (0)

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.