Otra bomba calórica: el roscón de reyes

Otra bomba calórica: el roscón de reyes
04/01/2017 Andrea Higuera

Otra bomba calórica: el roscón de reyes

roscón de reyes

Por fin, se va acercando el final de una festividad repleta de dulces tentaciones. Pero aún queda un reto por superar: el Roscón de Reyes. Se trata de un dulce típico español que se consume por excelencia en el día de Reyes, en el seno de todas las familias, y cada vez más en otros países del mundo.

Un postre tradicional

El original no lleva relleno, se decora con fruta escarchada y se elabora con harina de fuerza, leche, azúcar, mantequilla, huevos, levadura, agua de azahar y opcionalmente ralladura de limón y naranja. Obtendríamos una rosca enorme de aproximadamente un kilo de peso. Esta sería la versión más saludable dentro de las elaboraciones habituales del roscón, ya que al no llevar relleno, no se le añaden más ingredientes como grasa y colesterol, además de azúcar adicional.

Análisis nutricional

Energía

Si analizamos lo que sería la versión tradicional del roscón, elaborado de forma artesanal, el aporte calórico sigue siendo enorme, y puede oscilar entre 320 y 370 kilocalorías (kcal) por cada 100 gramos. Esto significa que depende del tamaño de la porción, que puede ser muy variable, vamos a consumir más o menos calorías. Una porción del tamaño de una tajada fina serían aproximadamente 95 gramos, es decir unas 305 – 350 kcal. Podríamos decir que esta es la porción más adecuada pero, siendo sinceros, no es lo que solemos tomar. Un roscón de 1 kilo que dividimos en 6 trozos nos deja cada porción con un peso de 165 gramos, que son 503 – 610 kcal. Si una mujer sana de 65 kilos por su constitución tiene unas necesidades energéticas de 2000 kcal al día, su trozo de roscón equivaldría ¡a una cuarta parte de sus ingesta recomendada de calorías!

Grasa

Sabemos que la grasa con la que se elabora es un tipo de grasa animal como es la mantequilla, que tiene un origen lácteo. Es una grasa saturada, de la cual tampoco debemos abusar. Una rebanada de 95g de roscón tradicional contiene aproximadamente 10 gramos de grasa. La porción de 165g aportaría 17g de grasa, que se traduce en un 7,5% de la energía aportada por la grasa saturada. Teniendo en cuenta que al día el aporte de energía por parte de la grasa saturada no debe superar el 10%, podríamos decir que estamos peligrosamente cerca de superar este porcentaje. Ya si a esto le sumamos el relleno, que suele ser de nata, chocolate o crema, se nos dispara la cantidad de grasa saturada que contiene este dulce. Si el roscón es de producción industrial, generalmente aumenta el contenido en grasa porque se suele añadir por su palatabilidad y la estabilidad que le confiere al producto.

Azúcar

Tras la harina de fuerza, que también es un carbohidrato, el azúcar es el componente mayoritario. Una porción de 165g aporta 30 gramos de azúcar simple. Esto equivale, para que nos hagamos una idea, a 6 cucharadas de postre bien llenas. Nada recomendable para diabéticos descontrolados o personas obesas con intención de bajar de peso.

Otros nutrientes

Bien es cierto que además de contener grasas y azúcares, el roscón de reyes contiene también vitamina A y vitamina E y minerales como el hierro, magnesiozinc y calcio, además de proteínas por su contenido en leche y huevo. Sin embargo, comparándolo con otros alimentos también ricos en estos nutrientes pero bajos en grasa y azúcar, realmente no merece la pena referirse a este postre como fuente de nutrientes a tener en cuenta.

Siempre innovando

Las nuevas tendencias en la alimentación y el afán por sorprender han hecho que se creen infinitas variedades de este postre tan tradicional. Existen versiones sin relleno, rellenas de nata, chocolate, trufa, crema, cabello de ángel, con la masa de hojaldre, con forma de pastelitos individuales, e incluso versiones sin azúcar, sin gluten y bajos en grasa, aunque el resultado no sea el mismo.

En cualquier caso, teniendo presente que es una bomba calórica, es un dulce que consumiremos en una fecha muy señalada, por lo que no debemos preocuparnos. Ante todo, hay que saber disfrutar de estas festividades con la familia y amigos sin obsesionarse. Podemos disfrutar del roscón de reyes que más nos apetezca consumiéndolo con moderación.

Artículo escrito por Carlota Acosta

Comments (0)

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.