¿Qué hacer? ¿Rendirte a las ganas de comer o seguir un horario de comidas?

¿Qué hacer? ¿Rendirte a las ganas de comer o seguir un horario de comidas?
06/02/2018 Cristina García Lomas

¿Qué hacer?

¿Rendirte a las ganas de comer o seguir un horario de comidas?

¿Deberías comer cuando tengas la sensación de hambre o deberías establecer un horario regular para tus comidas y tentempiés? Para ambos enfoques existen ventajas y desventajas pero, ¿qué es lo aconsejable para tu objetivo de pérdida de peso? ¡Atento!

Una de las señales más básicas que envía tu cuerpo es la sensación de hambre. Ese familiar gruñido de estómago nos hace saber que es hora de comer algo. La grelina, la hormona del hambre del cuerpo, se produce en el páncreas y el revestimiento del estómago y funciona para estimular esta sensación.

Comer porque tienes hambre es algo natural porque los “dolores del hambre” son sólo la forma con la que el cuerpo nos dice que necesita un impulso de energía y, lo ideal, es que se lo demos en forma de algo nutritivo.

Por otro lado,  ya sea que prefieras y/o necesites hacer 3 comidas principales al día o 5 comidas más pequeñas, es de gran ayuda identificar cuando te sientes saciado. Generalmente, la sensación de saciedad ocurre dentro de los 20 minutos posteriores a la hora de la comida.

Por lo tanto, aprender a interpretar correctamente las señales de tu cuerpo cuando está hambriento y cuando está lleno es de vital importancia para la salud.

Argumento a favor para establecer un horario de comidas

El debate continúa: ¿3 comidas más grandes al día o 5 comidas más pequeñas? Cumplir con un horario de comidas ayuda a muchas personas a evitar sensaciones de hambre extrema. Esto, a su vez, puede reducir el riesgo de comer en exceso o tener atracones emocionales. Un metaanálisis de 15 estudios sobre la relación entre la frecuencia de comidas y la pérdida de peso demostró que las comidas más pequeñas y más regulares pueden ayudar a la pérdida de peso.

Argumento en contra de los horarios de comidas

Si eres rígido acerca de comer a una hora determinada, puedes comenzar a comer por obligación en lugar de por hambre. Esto significa que ingerirás calorías incluso si tu cuerpo no te las pide. Además, hay muchas personas que simplemente no se sienten cómodas con un horario estricto de comidas y, para otras prestar más atención al tiempo significa hacerlo menos o incluso ignorar las señales de hambre.

 

Mantenerse nutrido debe ser un proceso natural, no uno marcado por reglas y regulaciones forzadas. Tanto los métodos basados ​​en programar horarios de comidas como los basados ​​en identificar las señales de hambre, pueden ayudar a perder peso si te aseguras que los alimentos integrales y nutritivos son la base de tu alimentación y eliges el método que mejor se adapte a ti.

Isabel Borrás Olivares