¿Cómo seguir la dieta durante la jornada intensiva de verano?

¿Cómo seguir la dieta durante la jornada intensiva de verano?
13/07/2017 Nina Eichhorn

¿Cómo seguir la dieta durante la jornada intensiva de verano?

Hace pocos días que ha empezado el verano y con él, comienza un nuevo horario laboral en la mayoría de las empresas. La rutina nueva de trabajo conlleva un cambio importante de hábitos para muchas personas. Pero ¡no te preocupes!, en este artículo te damos las claves para controlar tu peso con la jornada intensiva de verano. Los cambios de rutinas que, normalmente, hacemos durante estas jornadas son: desayunamos antes, comemos mucho después y tenemos toda la tarde libre.
Aunque la jornada intensiva es defendida por casi todos los psicólogos por sus beneficios para el trabajador ya que le permite combinar su vida laboral con su vida social y familiar, también, si te descuidas, puede ser una bomba para tu alimentación y nutrición.

El desayuno

¡Durante estos meses queda prohibido saltarse el desayuno! Este debe incluir hidratos de
carbono de absorción lenta para tener energía durante toda la jornada laboral que tienes por delante, proteínas, grasas buenas y fruta. Un ejemplo de desayuno de este tipo sería: un bol de copos de avena con yogur desnatado, un puñado de nueces y un kiwi.

Come cada 3-4 horas

Es fundamental que no te des grandes atracones después de largos periodos en ayunas.
Planifícate y llévate dos tentempiés al trabajo. Por ejemplo, a primera hora un yogur líquido y una manzana y tres horas después un sándwich de pavo. ¡No caigas en la tentación de bajarte a la máquina y coger un snack hipercalórico! Recuerda que media chocolatina aporta 20 calorías, casi igual que un plato de 145 gramos de pasta.

Las comidas

Recuerda que la mayoría de los plato preparados tienen un alto contenido en hidratos de
carbono refinados. ¡Mejor déjate siempre la comida preparada! Llegarás tarde a casa, no
improvises. Incorpora siempre una ración de verduras, hidratos de carbono complejos, proteína y fruta. Ten en cuenta que debes comer cada día al menos un gramo de proteínas por cada kilo de peso corporal.

Las cenas

¡Adelanta el horario de tus cenas! Recuerda que tienes que madrugar más y es aconsejable cenar tres horas antes de irte a la cama. Además, la cena ha de ser mucho más ligera que la comida pero contener un equilibrio entre los tres macronutrientes (hidratos de carbono, lípidos y proteínas). Una buena idea es que aproveches el fin de semana para prepararte las comidas. Si no improvisas, te será más fácil mantener una correcta nutrición durante los meses de verano y no coger kilos de más ¡todavía te quedan las vacaciones y sus excesos por delante!

Articulo escrito por Isabel Borrás Olivares