Suplementos alimenticios a base de antioxidantes ¿funcionan?

Suplementos alimenticios a base de antioxidantes ¿funcionan?
16/05/2017 Nina Eichhorn

Suplementos alimenticios a base de antioxidantes ¿funcionan?

Seguro que más de una vez te has sentido tentada de comprar suplementos a base de antioxidantes, y te has preguntado: ‘¿Son buenos para la salud?’ ‘¿Me ayudan en algo?’

Los antioxidantes son compuestos que se encuentran en muchos alimentos de forma natural, sobre todo en frutas y verduras. También se venden como suplementos dietéticos. Los antioxidantes tienen un efecto beneficioso en el cuerpo en su justa medida, pero un exceso puede llevar a un efecto contrario y perjudicial.

Algunos de estos suplementos dietéticos de antioxidantes pueden ser beneficiosos para algunos grupos de personas en determinadas situaciones. Por ejemplo, los suplementos de selenio pueden ser útiles para personas que reciben diálisis renal. Los suplementos de vitamina A para bebés prematuros, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia en países en vías de desarrollo. Los suplementos con vitamina C (o ácido ascórbico) pueden ser recomendados en los fumadores y las personas expuestas al humo del cigarrillo que no consiguen la ingesta adecuada de esta vitamina a través de la dieta, o los bebés alimentados con leche de vaca. Los suplementos de vitamina E se darían en situaciones más patológicas, ya que la deficiencia de esta vitamina es muy poco común en las personas sanas. Casi siempre está relacionada con ciertas enfermedades que causan una mala absorción o digestión de las grasas: enfermedad de Crohn, fibrosis quística y ciertas enfermedades genéticas. Para estos casos sería recomendable un complemento de esta vitamina.

Ventajas de los suplementos a base de antioxidantes

  • A través de estos suplementos se consigue evitar la pérdida algunos nutrientes de los alimentos como son las vitaminas, ácidos grasos omega 3 o antioxidantes.

  • También se favorece la inclusión en la dieta de los antioxidantes en todas aquellas personas que no toman la cantidad suficiente de alimentos que los contienen de forma natural como las frutas y las verduras.

  • Otra ventaja es que si presentamos algún tipo de déficit, es bueno resolverlo con este tipo de productos, siempre y cuando su consumo esté supervisado por un especialista y no de elección personal.

Inconvenientes de los suplementos a base de antioxidantes

  • Se pierde la dieta mediterránea tradicional, donde cambiamos una pieza de fruta o verdura o un plato de legumbres ricos en macronutrientes y micronutrientes, por una pastilla que contiene vitaminas y antioxidantes de forma artificial, perdiéndose los buenos hábitos saludables.

  • Mala información que llega a la población a través de internet y anuncios con fines económicos de optimizar esta clase de productos en vez de resaltar la buena costumbre de la dieta mediterránea.

  • De forma general, eliminamos el exceso de vitaminas por la orina cuando no son necesarias, pero en algunas ocasiones, un exceso de estos compuestos puede ser perjudicial para la salud.

Conclusión

Los antioxidantes tienen importantes efectos beneficiosos para nuestra salud como la protección cardiovascular o incluso protección frente algunos tipos de cáncer.

La mejor manera de obtener estos componentes es a través de la dieta mediterránea, una dieta sana y equilibrada y variada, rica en frutas, verduras, legumbres y frutos secos, que contienen importantes cantidades de antioxidantes.

Hay ocasiones en las que las personas no son capaces de adquirirlos a través de la dieta normal, ya sea por alguna patología, situación fisiológica o por un consumo limitado de nutrientes. En estos casos, si sería importante y necesario utilizar complementos alimenticios a base de antioxidantes, para poder suplir esas deficiencias de vitaminas y antioxidantes.

Por tanto, si llevas a cabo una dieta sana y equilibrada, consumes las recomendaciones diarias necesarias de fruta y verdura no sería necesario tener que recurrir a este tipo de suplementos, siempre y cuando no exista un déficit por cualquiera de las razones ya comentadas.

Artículo escrito por Elena Barquín