El temido efecto “rebote” de las dietas milagro

El temido efecto “rebote” de las dietas milagro
05/10/2016 Andrea Higuera

El temido efecto “rebote” de las dietas milagro

efecto rebote

Hay ocasiones en las que pretendemos una pérdida de peso muy rápida con vistas a una situación especial como un evento, o la llegada del verano. Estas ganas de perder peso rápido, y la sensación de tener el tiempo encima puede llevarnos a caer en las llamadas dietas milagro.

Estas dietas a corto plazo pueden parecer bastante exitosas, ya que nos ayudan a reducir nuestro peso considerablemente y en poco tiempo, pero no suelen ser nada saludables y además producen efecto rebote al finalizarlas y seguir con nuestra alimentación.

¿Qué es el efecto rebote y por qué se produce?

El efecto rebote se refiere a la tendencia de recuperar el peso perdido tras una dieta, incluso superando el peso que teníamos antes de iniciarla.

Este efecto se debe fundamentalmente a una disminución del metabolismo provocada por una menor ingesta calórica, el cuerpo lo reconoce como una situación de riesgo y disminuye el gasto energético para limitar el uso de reservas y así sobrevivir. Después, cuando dejamos la dieta, nuestro organismo tiende a acumular más reservas para estar preparado ante una nueva situación de escasez.

Además, el hecho de limitar en exceso nuestra alimentación durante el tiempo que dure la dieta, puede provocarnos una sensación de ansiedad que favorezca que perdamos el control con la comida, y acabemos consumiendo más cantidad de la que hubiéramos ingerido.

¿Cómo podemos evitarlo?

Lo más importante para evitar el efecto es comprender que para que la pérdida de peso sea exitosa, ésta debe ser progresiva. Es decir, debemos tratar de perder peso poco a poco, con una dieta adaptada a nuestras necesidades, que cubra todos los requerimientos de nutrientes y que esté dirigida por un nutricionista.

Una vez alcanzado el peso deseado, debemos continuar con una dieta de mantenimiento, no podemos confiarnos y arrasar con todo lo que veamos. De hecho, puede no tratarse de una dieta establecida, sino de mantener hábitos saludables y controlar las cantidades de lo que consumimos.

Por otro lado, el ejercicio físico puede ser un gran aliado para mantener el peso alcanzado, por eso es importante no abandonarlo tras finalizar la dieta.

Por último, no te fíes de todas aquellas dietas que prometen resultados al instante, y que normalmente consisten en la limitación de numerosos nutrientes o incluso en el consumo de un solo alimento.

Artículo escrito por Lourdes González

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