Vuelta al gimnasio: 5 consejos para recuperar tu rutina

Vuelta al gimnasio: 5 consejos para recuperar tu rutina
21/09/2017 Nina Eichhorn

Vuelta al gimnasio: 5 consejos para recuperar tu rutina

Tanto para los que se estrenan como para los que sólo están de vuelta tras las vacaciones, volver al gimnasio después de un período de inactividad de varias semanas, es una ardua tarea que requiere de bastante fuerza de voluntad. El cuerpo debe volver a adaptarse a las rutinas, pero también la mente y la dieta. Lo que antes del verano resultaba fácil, ahora puede dominarlo la pereza. Para muchas personas esta época es crucial para marcarse nuevos objetivos, propósitos saludables y objetivos que cumplir.

Si ya le tienes ganas al otoño y has afrontado la vuelta al gimnasio con el firme propósito de volver a darlo todo y que además sea todo un éxito, éste es tu post: te contamos cómo recuperar tu rutina sin morir (ni deprimirte) en el intento. ¡Prepárate porque comienza el reto!

Tómatelo con calma

Por muchas ganas con las que lo cojas, recuerda: el gimnasio es una carrera de fondo, no de velocidad. Es habitual que a la vuelta se quiera recuperar el tiempo y se intente hacer todo de golpe. Pero ponerse al ciento por ciento de forma intensa no es el camino adecuado. Hay que planear una vuelta gradual de menor a mayor intensidad para esquivar las lesiones. ¡Tómatelo con calma! Primero porque es posible que hayas perdido parte de la forma física (o directamente, porque si es la primera vez que vas al gimnasio, te cueste ponerte al día al principio) y segundo, por salud mental. ¡Cero agobios! Los primeros días procura que sean una simple toma de contacto y no dediques más de 45 minutos. Si optas por realizar ejercicios cardiovasculares, intenta ejecutarlos a baja intensidad. En caso de ejercitarte con aparatos de musculación o mancuernas, modera el peso hasta que te sientas cómoda.

Motívate

Si más que en volver al gimnasio estás pensando en lo bien que estabas de vacaciones, está claro: Necesitas motivación. Una forma adecuada de conseguir el ánimo necesario es tener siempre en mente todos los aspectos positivos que tiene una vida saludable o lo bien que sueles sentirte tras realizar actividad física. Una buena alternativa para volver a la rutina es apuntarse a algún tipo de actividad grupal donde se realice un entrenamiento integral de todas las partes del cuerpo. Las actividades colectivas pueden ayudarte a vencer la pereza durante esas primeras semanas, ya que estarás rodeado de gente en tu misma situación. Además de quemar calorías, ¡sudarás la camiseta! Lo que te ayudará a mantenerte motivada al ver que el entrenamiento sirve para algo. Cuando tengas esa sensación tan satisfactoria, ¡deja de pensar! Sólo empieza.

Define tu objetivo

Una buena forma de volver al gimnasio es definir un objetivo concreto (perder peso, tonificar, mejorar tu resistencia o potenciar la flexibilidad. Si lo que quieres es quemar calorías, lo mejor es que priorices el cardio frente a cualquier otra rutina. Empieza primero con un cardio ligero y después, ve intensificando el ritmo. Sea cual sea tu objetivo: márcalo como lo más importante de tu vuelta a la rutina. Y si puedes, intenta ponerle una fecha en la que, en teoría, consiguiendo una rutina de entreno, podrías conseguir tu objetivo. Pero recuerda: márcate objetivos realistas que consigan motivarte. Si tus propósitos son demasiado ambiciosos (o imposibles), es probable que termines frustrándote antes de empezar.

 

Respeta los días de descanso

Tu cuerpo necesita descansar para poder ir asimilando poco a poco el entrenamiento al que se ve sometido. Si durante las primeras semanas no paramos uno o dos días corremos el riesgo de sobrentrenarnos, y conseguir lo contrario a lo que buscamos: empeorar nuestra condición física. No pretendas desarrollar la misma carga de entrenamiento que realizabas antes de irte de vacaciones. Con ir dos o tres días al gimnasio durante el primer mes es más que suficiente y siempre alternándolos.

 

Equilibra tu alimentación

Equilibra lo que comes e intenta, sobre todo, llevar una alimentación más sana. Olvídate de las comidas copiosas, los dulces, los helados y las bebidas alcohólicas llenas de calorías vacías que has disfrutado durante el verano. Es hora de volver a la normalidad y ello implica el controlar un poco tu alimentación, pero sin tener que recurrir a las nada saludables y poco eficaces ‘dietas milagro’. Existen muchas maneras de mantener una figura esbelta comiendo de todo y sin necesidad de pasarlo mal.

 

Mónica de Gracia