¿Ya has oído hablar de las Bayas de Maqui?

Atención, lectores, otro superalimento anda suelto. Según un estudio de mercado realizado por el equipo Mintel, que derivó en la publicación de un informe acerca de las Tendencias en Alimentación para el año 2017, este año encontraremos un alto predominio de productos de origen vegetal y preferencia por lo tradicional y lo antiguo. Si no has oído ya hablar de las bayas de maqui, prepárate para su llegada por la puerta grande, con cientos de publicaciones en las que hablarán de sus múltiples y tajantes beneficios para la salud, así como el aprovechamiento de numerosas empresas alimentarias para vender sus extractos a precio de oro. Vamos a indagar un poco acerca de este maravilloso fruto.

Las bayas de maqui crecen de unos arbustos que encontramos en las islas del archipiélago de Juan Fernández, en la costa de Chile, además de en algunas zonas de Argentina. El interés por este producto se remonta a un estudio proporcionado por la US Database (Base de Datos de Composición de Alimentos Americana), en donde asegura que las bayas de maqui son los frutos con mayor poder antioxidante conocido. En dicho estudio se compara su poder antioxidante con el de otras bayas más conocidas como son las uvas, la frambuesa, el sauco, la grosella, los arándanos y las bayas de goji. El estudio se basa en un test in vitro en el que se analiza la capacidad de neutralización de radicales libres.

En consecuencia a esto, se les confiere a estas bayas un altísimo poder antioxidante con los beneficios que todo ello acarrea. Pero de ahí a que sea el secreto para la eterna juventud, hay un trecho. El gran poder antioxidante del extracto de bayas de maqui es debido al contenido en delfinidina, un pigmento muy común entre las plantas con tonos azulados y violetas. Se trata de una antocianina, un flavonoide muy antioxidante que, para sorpresa de muchos y desconocimiento de otros tantos, ha sido casi tan estudiado por su poder mágico antienvejecimiento como por su capacidad para reducir los niveles de glucosa basal sanguínea, con lo que se estudia para emplearlo como tratamiento contra la diabetes.

Pues bien, aunque parece que su efecto antioxidante tiene suficiente evidencia científica, no deja de ser un suplemento alimenticio que se venderá en forma de extracto en cápsula, puesto que su presentación de forma natural apenas tendría el efecto deseado. Además, su compra supondrá un elevado coste económico y medioambiental, en especial si se compra desde Europa. Resulta que el árbol adulto solamente produce 10 kilos de bayas de maqui cada siete años, y que originariamente solo se puede encontrar en Chile y en Argentina, por lo que será necesario que las bayas recorran miles de kilómetros hasta llegar a tu despensa.

Pero lo más importante de todo es que no es un alimento imprescindible y mucho menos, milagroso. No pasa nada por probar las bayas, parece que, de momento, no hay estudios que señalen contraindicaciones ni interacciones con medicamentos. Pero siempre recomendamos prudencia. Si quieres llevar una vida más saludable, no hay nada como seguir una dieta equilibrada, alta en frutas y verduras que son antioxidantes naturales y reducida en grasas saturadas, carnes rojas y procesadas. Decántate siempre por el comercio local y los productos de temporada. Son más baratos, más asequibles, saludables y apoyas el crecimiento económico de tu país sin generar tanta contaminación medioambiental.

Artículo escrito por Carlota Acosta

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