Ya terminó la Navidad y, ahora, ¡toca adelgazar!

Ya terminó la Navidad y, ahora, ¡toca adelgazar!
09/01/2017 Andrea Higuera

Ya terminó la Navidad y, ahora, ¡toca adelgazar!

Navidad

Te acabas de comer un trozo de roscón de reyes con plena consciencia de que es posible que sea tu último “bocado irresponsable”. Si has seguido nuestros consejos y cuidado tu línea estas Navidades, no tendrás que preocuparte demasiado. Pero si en cambio, te has dejado llevar sin pensar demasiado en las calorías, ¡no pasa nada! Que no cunda el pánico, si ves cambios en la báscula, poco a poco puedes volver a tu peso inicial, siguiendo estos 7 consejos:

1. No te agobies

Es posible que en estas dos semanas frenéticas hayas tenido numerosas comidas copiosas, con abundante alcohol, grasas y azúcares. No te preocupes si ves un par de kilos más en la báscula. Si no es habitual en ti ingerir tanta cantidad de comida, lo más probable es que los kilos que hayas subido sean mayoritariamente en forma de retención de líquidos. Por este motivo, no te costará demasiado bajarlos. No es ningún drama pasarse con las calorías una vez al año.

2. Bebe agua

La hidratación es básica para eliminar líquidos y ayudarte a depurar tu organismo. Además, es posible que tu estómago se haya distendido a causa de las abundancias, por lo que es probable que tengas sensación de hambre cuando retornes a tu dieta habitual. Muchas veces confundimos el hambre con la sed. Por este motivo, debes beber 2 litros de agua al día como mínimo. Aumentará la sensación de saciedad a la vez que eliminas líquidos e hidratas tu cuerpo.

3. Ponte una meta en kilos, pero no temporal

A menudo nos proponemos metas imposibles de alcanzar, que sólo nos conducen a la frustración, al abandono de la dieta y a la posterior recuperación del peso perdido. Por esto, es una buena idea proponerse perder X kilos, pero no decir “los perderé en 2 semanas”, por el riesgo de no alcanzar nuestro objetivo. Lo adecuado es perder entre medio y un kilo semanal, así que poco a poco, sin prisas y con constancia.

4. Cambia tus hábitos poco a poco, pero para siempre

Dejar de comer de golpe grandes cantidades de dulces y grasas no es tan fácil como parece. Tu cuerpo habrá intentado adaptarse a la situación y, si de golpe comienzas una dieta restrictiva, se lo tomará como que debe ahorrar toda la energía posible, por lo que tu metabolismo puede “ralentizarse” y no quemar la grasa como debe. Por tanto, reduce cada vez más tus raciones y elimina poco el exceso de grasas, sobre todo si son saturadas, así como el azúcar y el alcohol. Pero lo más importante de todo es que lo mantengas a lo largo del tiempo. No servirá de nada si “haces dieta” durante un par de semanas, pierdes 2 kilos de líquido y vuelves a las comidas abundantes. Haz de esta nueva forma saludable de comer un hábito de tu vida que dure para siempre.

5. Date tus gustos

No porque tengas intención de adelgazar significa que debas restringir por completo tus platos favoritos. Date un gusto de vez en cuando, una vez al mes hasta que alcances el peso deseado y, después, manteniendo siempre los hábitos saludables, 2 ó 3 veces mensuales. Se trata de que adoptes un modo de vida más saludable sin dejar de disfrutar de la comida que te hace feliz.

6. Haz ejercicio

Si no combinas tu dieta con ejercicio, es como si no le dieras el empujoncito que falta para poder adelgazar con mucha más facilidad. Y no solo sirve para adelgazar. Numerosos estudios han demostrado que mediante el ejercicio se libera serotonina, un neurotransmisor que nos hace sentir mejor. Además, la vida sedentaria está directamente relacionada con el aumento de enfermedades crónicas como obesidad, sobrepeso, diabetes tipo II, hipertensión arterial, hipertrigliceridemia, síndrome metabólico y muchas enfermedades cardiovasculares. ¿Crees que es tan difícil salir a caminar 30 minutos al día o correr 3 veces por semana? ¡Adelante!

7. Actitud positiva

La constancia es más fácil de mantener con pensamientos positivos en torno a los cambios que se avecinan. Debes pensar en todas las cosas buenas que tiene adoptar un estilo de vida más saludable. Tus esfuerzos no solamente se verán reflejados en tu talla, también en tu mente y en tu vitalidad. Y, por supuesto, no sientas nostalgia porque se acaba una etapa festiva en la que te reúnes con tu familia, porque en breve llega la primavera y con ella, nuevos aires frescos.

Artículo escrito por Carlota Acosta

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